Unos 250 agentes, apoyados con helicópteros y perros, continúan buscando a los dos asesinos convictos que se fugaron el sábado del

pabellón de máxima seguridad de la Correccional Clinton del Estado de Nueva York, ubicada en la población de Dannemora a 32 kilómetros de la frontera con Canadá.

Se trata David Sweat, de 34 años, quien cumplía una condena a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el homicidio de

un policía cometido en 2002 y Richard Matt, de 48 años, quien purgaba 25 años de cárcel y prisión perpetua por el secuestro y homicidio de su ex jefe en 1997.

Armados con una compleja trama y herramientas eléctricas, el par logró hacer lo que nadie más ha podido hacer en los 170 años de historia de la cárcel más poblada del estado de Nueva York: escapar de sus muros de máxima seguridad.

El Gobernador de Nueva York Andrew Cuomo informo que los dos escaparon usando herramientas eléctricas para cortar las paredes de acero de sus celdas y las tuberías subterráneas hasta encontrar la salida a la calle a través de una alcantarilla ubicada a una cuadra de la prisión.

Este lunes el Gobernador Cuomo dijo en CNN que se está adelantando una rigurosa investigación para aclarar las dudas que han quedado después de esta fuga y aseguro que las autoridades creen que estos prófugos recibieron ayuda para obtener las herramientas y poder llevar a cabo su plan.

Ahora, mientras las autoridades buscan a los hombres en tres países, muchas personas aún siguen anonadadas.

Esto es lo que sabemos y lo que no sabemos de su plan:

Las herramientas

Lo que sabemos: Matt y Sweat, quienes vivían en celdas adyacentes, aparentemente usaron herramientas eléctricas para cortar a través de un muro de concreto y acero en el Centro Correccional Clinton en Dannemora, Nueva York, dijeron las autoridades.

Lo que no sabemos: cómo lograron obtener esas herramientas eléctricas …y cómo los guardias no escucharon que las estaban usando.
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo que a la prisión, la cual fue construida en 1845, se le da mantenimiento de forma regular, por lo que es posible que las herramientas fueran de trabajadores que están con frecuencia en las instalaciones.

La compañía que contrató a los trabajadores de mantenimiento está cooperando con la investigación, dijo el mayor de la policía del estado de Nueva York, Charles Guess.

La fuga

Lo que sabemos: después de cortar a través de los muros de acero de sus celdas, los dos siguieron un pasadizo “que los llevaba hacia un elaborado laberinto de tuberías, luego hacia una serie de túneles y salieron de allí por una tapa de alcantarilla”, dijo el gobernador.

Lo que no sabemos: cómo Matt y Sweat podrían haber conocido lo suficiente el diseño del oscuro y complejo laberinto en las entrañas de la prisión como para lograr abrirse paso.
La ayuda

Lo que sabemos: la investigación es tan reciente que nada ha sido públicamente descartado… incluyendo el hecho de que los hombres recibieron ayuda para su fuga.

Lo que no sabemos: Quién podría haberlos ayudado. ¿Acaso algún trabajador de mantenimiento olvidó sus herramientas eléctricas? Si es así, ¿fue intencional o accidental? ¿Acaso un guardia los ayudó a escapar? ¿O en realidad alguien de afuera les abrió paso para lograr llegar a los extremos traseros de sus celdas?
Lo que sabemos: los dos hombres dejaron solamente un mensaje durante su fuga; una nota amarilla sobre un tubo en la que se lee “¡Qué tengan un lindo día!”

En el caso de Matt, no es la primera vez que escapa de prisión. En 1986, escapó de una prisión del condado de Erie, dijo la oficina del gobernador de Nueva York.

Tras su captura, en 1986 Matt fue enviado a una prisión de máxima seguridad en Elmira, Nueva York, por cargos de fuga y falsificación. Fue liberado del Centro Correccional de Elmira en mayo de 1990.

Lo que no sabemos: qué harán después los dos hombres.

“Debido a que son asesinos a sangre fríos, uno esperaría que no se detengan ante nada para salir de la cárcel y conservar su libertad una vez que están fuera”, dijo Tom Fuentes, analista de CNN en materia de orden público.

“Eso quiere decir que, para cuando las autoridades se dieran cuenta que se habían ido, ellos podrían ya haber irrumpido en una de las

casas locales de ese pequeño pueblo, asesinado a las personas, robado su auto y conducido hasta la mitad del camino a través de Estados Unidos. Así que la policía tendrá que verificar el bienestar de todos los residentes de la ciudad”.
Pequeña Siberia

La Correccional Clinton del Estado de Nueva York es también conocida como la ”Pequeña Siberia” debido a su remota y fría ubicación y aloja a 2 mil 689 internos.

Las autoridades aseguraron que dos de ellos, Richard Matt y David Sweat quienes estaban en celdas contiguas lograron salir en algún momento después de haber sido vistos a las 10 y 30 de la noche del viernes en el conteo rutinario de prisioneros.

En los conteos que se hacen cada dos horas durante la noche, los dos convictos arreglaron sus camas y engañaron a los guardias haciéndoles creer que estaban durmiendo.

A las 5 y 30 de la mañana del sábado en un nuevo conteo los oficiales de la correccional de percataron de la fuga. Los ahora prófugos dejaron una nota con una cara sonriente que decía..”Que tengan un buen día”.

El Gobernador Andrew Cuomo visitó la prisión el domingo y dijo después de hacer un recorrido por la ruta de escape que es posible que las sofisticadas herramientas usadas en la fuga hayan venido de trabajadores que realizan el mantenimiento regular en la cárcel construida en el año 1845.

Las autoridades han advertido que se trata de hombres altamente peligrosos. El Gobierno Federal emitió órdenes de captura en su contra y Nueva York ofreció una recompensa de 100 mil dólares para quien de información que conduzca a la captura de estos dos prófugos.