El Senado de Estados Unidos aprobó este jueves, con 68 votos a favor y 32 en contra, la propuesta de reforma inmigratoria que emergió del trabajo de un grupo bipartidista, para que el proyecto pase a la Cámara de Representantes.

El proyecto de 1.200 páginas, el más importante desde 1986 y que promete reformar las leyes de inmigración en Estados Unidos, pasará a la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos. Los líderes de esa facción dicen que elaborarán su propia versión del proyecto.

En la votación, 14 republicanos en el Senado se unieron a la bancada demócrata en el apoyo al proyecto de ley, que está respaldado por la Casa Blanca y tiene el potencial de convertirse en el logro legislativo más importante del segundo mandato del presidente Barack Obama.

El lunes pasado, los senadores respaldaron una enmienda a la propuesta, para duplicar el número de agentes de la patrulla fronteriza que vigilan la frontera con México y completar un muro de 1,120 kilómetros de valla fronteriza, entre otras medidas.

La enmienda, negociada por un grupo de senadores demócratas y republicanos conocido como el Grupo de los 8, también pide el presupuesto de 3,200 millones de dólares en tecnología para mejorar la seguridad en la frontera.

“Hoy es un día histórico en el Senado”, dijo el senador Patrick Leahy, demócrata de Vermont.

“Esta legislación reunirá familias. Sacará de las sombras a millones de personas y las colocará en nuestro sistema legal. Esto estimulará el crecimiento del empleo y reducirá nuestro déficit. Y nos hará más seguros”, agregó.

La mayoría de los congresistas conservadores mantienen su oposición a la propuesta de reforma inmigratoria y han declarado que la rechazarán en cuanto llegue a la Cámara de Representantes. Los republicanos están profundamente divididos sobre el tema, que es políticamente sensible.

A raíz de la pérdida de apoyo del Partido Republicano entre los hispanos en las elecciones de 2012, muchas de las principales voces en el Partido han presionado para que exista respaldo a un camino hacia la ciudadanía para los aproximadamente 11 millones de residentes indocumentados en el país.

“Estoy a favor de esta reforma. No sólo porque creo en los inmigrantes, sino porque creo aún más en Estados Unidos”, dijo el senador de Florida Marco Rubio, el republicano más prominente en el Grupo de los 8, y un potencial candidato presidencial en 2016.