Un general estadounidense murió este martes después de que un hombre que portaba uniforme militar afgano abrió fuego en un centro de entrenamiento en Kabul, dijeron funcionarios estadounidenses a CNN.
El general que murió representa una de las muertes “de más alto rango” desde la guerra que inició el 11 de septiembre de 2001, dijo este martes el vocero del Pentágono, contralmirante John Kirby, en una conferencia de prensa.
El Pentágono no divulgó oficialmente el nombre del general, pero funcionarios del gobierno estadounidense lo identificaron como el mayor general Harold Greene.

El portavoz del Pentágono John Kirby declinó identificar el general, argumentando que la política es esperar 24 horas hasta que la familia sea notificada, pero lo describió como “un oficial muy experimentado” y “un experto en mejoras de infraestructura”.

Al menos 15 soldados de la coalición en Afganistán, además de otros estadounidenses, resultaron heridos en el ataque, según las fuentes.
Un funcionario del Pentágono dijo que se cree que el agresor es un soldado de Afganistán.

El incidente ocurrió en la Universidad de Defensa Nacional Marshal Fahim en Kabul, dijo la Fuerza de Asistencia de Seguridad Internacional de la OTAN en un comunicado, en el que aclaró la información previa de que un tiroteo ocurrió en el campamento Qargha.

El ejército alemán dijo que la violencia se desató durante un evento de un “líder clave”. También dijo que una persona murió y 14 resultaron heridos, entre ellos un general de brigada alemán.
El Ministerio de Defensa afgano describió al agresor como un “terrorista” y dijo que los soldados afganos lo mataron a tiros.

En el pasado, la gente vestida con uniformes de las fuerzas de seguridad afganas ha atacado a las fuerzas de la coalición que han trabajado para impedir este tipo de violencia.
En 2012, los llamados ataques “verde en azul” cobraron la vida de decenas de soldados, y el comando de Estados Unidos detuvo algunas operaciones conjuntas con las fuerzas de seguridad afganas, reportó CNN previamente.
Dos atacantes que vestían uniformes militares afganos mataron a dos soldados estadounidenses en febrero en Afganistán.