Tras la captura de Joaquín el Chapo Guzmán, el gobierno federal ha dicho que irá por más y buscará a sus cómplices y socios, aunque expertos en seguridad consideran que la detención de los capos no es suficiente para desestructurar al cártel de Sinaloa y reducir la violencia.

“Aún no damos el paso de la captura de un cabecilla del narcotráfico a la construcción de un caso amplio que involucre una estructura completa”, dijo Alejandro Hope, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), tras la aprehensión de Guzmán Loera.

Dos días después del arresto de el Chapo, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que Ismael el Mayo Zambada, considerado el segundo al mando del cártel del Pacífico, como también se conoce al cártel de Sinaloa, es su próximo objetivo.

“Sí, por supuesto, por supuesto, él (el Mayo) y otros más. Se ha venido trabajando de manera simultánea, no es solamente un objetivo al que se sigue y luego se sigue con el otro”, dijo Osorio Chong en entrevista radiofónica con Joaquín López Dóriga. “Son trabajos (que se realizan) de manera paralela. Se van viendo a los objetivos que se están persiguiendo, que son importantes detener”.

Hope considera que la estrategia del gobierno mexicano da mayor prioridad al arresto de capos en lugar de tratar de detener al mismo tiempo a 10 o 20 dirigentes de un cártel, de manera que se le deje inoperante.

“En México hemos capturado muchísimos capos, pero no hemos tenido un maxiproceso, de esos golpes masivos en contra de las mafias. Creo que es hacia allá a donde deberíamos apuntar, a ir construyendo ese tipo de capacidades”, agregó.

En el llamado maxiproceso de Palermo, fueron procesadas más de 400 personas entre 1986 y 1987, acusadas de actividades relacionadas con la mafia en Italia luego de la detención de un antiguo jefe que se volvió informante en la década de 1980.

Raúl Benítez Manaut, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que la captura de el Chapo Guzmán “quiere decir que no solo se está echando a andar una estrategia que es de lenta implementación, la estrategia preventiva (del delito), sino que se continúa con la parte de la captura de los objetivos de alto impacto”.

Entre el 13 y el 22 de febrero, las fuerzas federales detuvieron en Culiacán y Tijuana a 17 personas. Aunque dos de ellos son los presuntos jefes de seguridad de Ismael el Mayo Zambada, el resto son distribuidores.

“En lo que sigue fallando el gobierno, tanto de (Felipe) Calderón como de (Enrique) Peña, es que no puede dar golpes contundentes con un arresto colectivo de 10 o 20 dirigentes, que realmente signifique un debilitamiento importante de la organización. Seguimos arrestándolos uno por uno”, dijo Eduardo Guerrero, especialista en el tema, entrevistado antes de la detención de Guzmán Loera.

Guerrero dijo que las estrategias de ambos presidentes han logrado “debilitar” a los cárteles, en especial cuando los operativos en su contra se han realizado de manera sistemática. Sin embargo, los grupos delictivos no desaparecen con estas detenciones, puesto que las acciones han sido insuficientes para acabar con la capacidad operativa de estos grupos. Para ello, dijo Guerrero, sería necesario arrestar no solo a un capo sino a toda o la mayor parte de su estructura.

Desde el primer día de su mandato, y poco antes, Enrique Peña Nieto destacó que para lograr un “México en paz”, se enfocaría en la prevención y las causas que originaban la violencia en el país.

Uno de los ejes que estableció en su estrategia fue no solo arrestar a líderes criminales, sino también a sus mandos medios, haciendo énfasis en tareas de inteligencia, dijo en entrevista un alto funcionario de la Secretaría de Gobernación (Segob) en enero pasado.

Con la captura Joaquín el Chapo Guzmán, considerado líder del cártel de Sinaloa, suman 75 detenidos de 122 que fueron definidos por el gobierno federal como objetivos clave en las estructuras criminales, informó el sábado ante medios el procurador Jesús Murillo Karam.

Detienen a ‘el Chapo’ Guzmán, el narcotraficante más buscado

“De 122 objetivos, definidos con los gobiernos estatales y labores de inteligencia, hemos llegado ya a 75 en poco más de un año. Quiere decir que estamos haciendo lo correcto. (…) También hay muchos más que se detienen a la vez, que no tienen esta relevancia (de capos) pero que sí son muy importantes”, dijo el secretario de Gobernación a Radio Fórmula.

Fuentes de la Secretaría de Gobernación dijeron en enero pasado que para evitar las disputas por el control de los cárteles que se registraron en el sexenio pasado tras la detención de un capo, ahora detienen al líder y a las dos o tres personas más cercanas de su organización, como ocurrió en la aprehensión de Miguel Treviño Morales, el Z-40, líder del cártel de Los Zetas.

El investigador Javier Oliva, de la UNAM, considera que no habrá luchas internas en el cártel de Sinaloa por su control. “Lo que sí puede haber es algunas disputas con otros grupos criminales suponiendo un debilitamiento”, dijo.

“Es un escenario que no puede descartarse”, señaló Benítez Manaut, académico especializado en temas de seguridad, quien coincide en que es más probable que ocurran enfrentamientos entre el cártel de Sinaloa y otras organizaciones rivales que traten de aprovechar el momento, en vez de que ocurran disputas al interior de la agrupación.

Oliva dijo que existen pocas posibilidades de ruptura dentro del cártel del Pacífico, debido a la coordinación que existía entre el Chapo Guzmán, el Mayo Zambada y el tercero al mando, Juan José Esparragoza Moreno, el Azul.

Existen elementos para pensar que el cártel de Sinaloa es una organización con un “liderazgo compartido”, agregó, pues no hay disputas visibles entre sus dirigentes y éstos se distribuyen zonas de operación. Por ejemplo, según la PGR, Zambada es responsable del cártel en Sonora, Chihuahua y Yucatán, y Esparragoza de Jalisco.

CNNMéxico consultó a fuentes oficiales sobre qué acciones tomarán en contra de las estructura y los otros líderes de la organización criminal que permanece tras la detención de Guzmán Loera.

“(Se darán) en el corto plazo. (…) Estamos en el rastreo de otros cómplices y aliados”, dijo en entrevista una fuente oficial.

Durante el mandatado de Felipe Calderón, el cártel de Sinaloa fue considerado el grupo criminal dominante en México.

A través del territorio nacional entra el 70% de la marihuana y metanfetaminas que se distribuyen en Estados Unidos. La organización criminal ha sido descrita como “una multinacional de las drogas” por el representante en México de la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas, Antonio Mazzitelli.

Hope considera que la captura puede tener “efectos desestabilizadores” entre los cárteles, aunque señaló que también puede generar el escenario opuesto y llevar a los delincuentes a actuar con mayor sigilo.

“El Chapo Guzmán, el rostro de la impunidad en México, verlo detenido lanza el mensaje de que todo el mundo está al alcance del brazo de la ley”, dijo.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha emprendido tres acciones para mejorar la seguridad en el país, explicó en entrevista Samuel González, el extitular de la Unidad de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República (PGR): “Primero, el desmantelamiento de Los Zetas; la segunda, luego, la toma de control de Michoacán, y la tercera son las acciones contra el cártel de Sinaloa”.

“Las tres acciones a mediano plazo harán el proceso de reducción de la violencia siempre y cuando se continúen y siga habiendo presión sobre la organización criminal y sobre los programas de prevención del delito”, dijo.